Hoy nos acompaña Salomón Beyo, inmigrante africano de Camerún dándonos su testimonio desde la dificultad y la crudeza del abandono de los suyos para buscar un futuro mejor para él y su familia. Salieron 100 y solamente llegaron 20. Su fe y confianza en Dios le ha salvado. Desde ahí solamente actúa el corazón humano. Como nos transmite el Domund de este año, Dios nos ha hecho a nosotros para acercarnos y ayudar a los que sufren.




