Voluntariado CORDARE

Voluntariado CORDARE

“El mayor bien que hacemos a los demás no es comunicarles nuestra riqueza, sino descubrirles las suya”. Louis Lavelle

1. Introducción:

La propuesta de voluntariado de los grupos Cordare tuvo su origen en el taller de Identidad y Compromiso que surgió en el colegio Santa Victoria de Córdoba en 2001 tras el impulso de la entonces Directora Madre Dolores Pérez Marín Sch M. en colaboración con el Departamento de Orientación y Pastoral del colegio. La experiencia se mantuvo hasta el curso escolar 2005-06 que, debido a dificultades de horario académico, tuvo que suprimirse. En aquel entonces, durante una hora presencial del horario lectivo de las clases se trabajaban los contenidos de sensibilización y se recibían los testimonios de las personas que, desde su opción por los desfavorecidos, venían al centro a contar su experiencia. A partir del 2º trimestre del curso, el alumno elaboraba un proyecto de intervención como voluntario que presentaba a la institución, asociación o centro donde pretendía colaborar y que podía extenderse al curso siguiente desde Octubre.

Previamente, se contactaba con las personas y entidades para explicarles la experiencia y ver la posibilidad de colaboración voluntaria en función de las necesidades.

En la actualidad y tras la iniciativa de varios catequistas de los grupos Cordare con Tere Fernández a la cabeza, se vuelve a plantear la necesidad de retomar el voluntariado como uno de los objetivos de los grupos.

2. Objetivos del programa:

  • Profundizar en nuestra identidad cristiana para que desde ella, la opción por el Reino y el servicio a los más pobres, se llegue a un compromiso de vida en un estilo solidario desde el amor y la justicia.
  • Pensar y sentir con el otro: analizar las necesidades humanas desde la perspectiva del otro, fomentando la empatía y el análisis crítico de las estructuras sociales injustas, integrando los conocimientos de la formación social y humana.
  • Hacer con el otro: Profundizar en el fenómeno de la pobreza y de la marginación social y establecer unas adecuadas relaciones de ayuda y compromiso con los más pobres ayudando a las personas necesitadas a resolver sus problemas desde su autorrealización personal, trabajando «con los pobres contra la pobreza» y superando las formas paternalistas y tradicionales de ayuda, desarrollando las propias capacidades y habilidades prosociales para una ayuda de calidad humana y social.

3. Formación del voluntariado:

El grupo de voluntarios de los grupos Cordare contará con un proceso formativo que englobará los temas siguientes:

  1. La Solidaridad: Ser hombres y mujeres con los demás y para los demás. Mapa conceptual de la Solidaridad.
  2. La dimensión social de la fe. La doctrina social de la Iglesia. Sus raíces y sus principios. La respuesta de la Iglesia ante los grandes problemas sociales: hambre, pobreza, injusticia, subdesarrollo, marginación social, violencia, ecología.
  3. El mandamiento del AMOR. El sermón del monte. Las Bienaventuranzas. ¿en qué Dios creemos? Yo soy el CAMINO. Fe y justicia.
  4. Análisis de la realidad social. Hacia dónde tenemos que cambiar.
  • Significado y nuevos enfoques de la solidaridad. Concepto e itinerario de la solidaridad.
  • Cómo trabajar actitudes solidarias: juegos de rol, toma de decisiones consensuadas. Barómetro de valores.
  • Sesiones tipo y dinámicas sobre la solidaridad: cooperación frente a competición,
    • Comentarios solidarios: poemas.
    • Modelos de solidaridad.

5. Concepto y sentido del voluntariado: un estilo de vida solidario.

  • Características del voluntariado. Ley del voluntariado.
  • Perfil del voluntario/a desde la identidad escolapia.
  • Pasos para la elaboración del proyecto de voluntariado.
  • Características de la relación de ayuda.

6. Concepto de Pobreza y de Marginación social o exclusión social.

  • Causas de la marginación y de la pobreza.
  • La pobreza en el tercer mundo y su erradicación. La pobreza en el cuarto mundo y su erradicación.

Comentarios solidarios: dibujamos la pobreza.

  • Tipos de pobreza. Círculo vicioso.
  • El desigual reparto de riquezas en el mundo.

7. Estereotipos y prejuicios:

  • El desigual reparto de riquezas en el mundo.
  • Dinámicas y descripciones prejuiciosas.
  • Elegir compañía.

8. Globalización y ayuda al desarrollo:

  • Desarrollo económico y desarrollo humano.
  • La deuda externa.
  • La ayuda al desarrollo. Imágenes y percepciones sobre la ayuda al desarrollo. Cómo mejorar la ayuda.

9. Racismo e interculturalidad:

  • Conocimiento de otras etnias y culturas (cultura gitana). La diversidad cultural.
  • El fenómeno de la inmigración.
  • Concepto de tolerancia y actitudes básicas de la tolerancia. Test de tolerancia.
  • Racismo en imágenes.
  • Racismo y multiculturalidad. Una misma raza, la humana.

10. Las diversas realidades del voluntariado. Conocimiento de ONGS de la provincia de Córdoba. Pastoral social de la Iglesia: organizaciones y asociaciones de acción social. Otras ONGS.

11. Los derechos humanos:

  • Derecho a una vida plenamente humana. Diversas problemáticas actuales.
  • Derechos del menor: infancia explotada, niños de la calle.
  • Derechos de la mujer. Maltrato.

12. Desarrollo conceptual sobre la Paz.

  • Actitudes básicas para la convivencia.
  • Actitudes básicas para el diálogo.
  • No violencia y paz.

4. Metodología

Partiendo de documentos de trabajo e imágenes para reflexionar, se realizará primero una reflexión individual y posteriormente grupal tratando de obtener unas conclusiones entre todos. Utilizaremos también la técnica del debate con preguntas preparadas en cuestionarios individuales y en grupo. Asimismo, como documentos gráficos y sonoros, utilizaremos el cineforum, videoforum y discoforum.

Se contactará con diversas personas para dar su testimonio de compromiso, que servirá entre otras cosas para detallar el perfil que debiera tener el voluntario, así como la importancia de un compromiso constante. Presentarán asimismo las necesidades de su centro, institución u organización desde la posibilidad de la colaboración voluntaria.

Se ven las siguietnes áreas de necesidad que podían ser ampliadas:

  1. Proyecto de cooperación y sensibilización en el colegio para alumnos con problemáticas de aprendizaje y realidades sociales deficitarias por desventaja social o familiar.
  2. Proyectos de voluntariado:
  • ancianos (residencias y ayuda a domicilio),
  • infancia marginada (niños enfermos en hospitales, hogares de Nazareth.)
  • pobres y necesitados (Cáritas parroquiales, atención a transeúntes)
  • discapacitados psíquicos -Caipo u otros centros-, paralíticos cerebrales -Acpacys-, físicos y sensoriales -sordos , ciegos,etc-,
  • atención a niños hijos de inmigrantes e inmigrantes -Córdoba acoge-.
  • Cruz Roja juventud.

El alumno elegía el proyecto de actuación durante el primer trimestre del curso. Una vez elegido el proyecto, se publicaban las listas de alumnos de cada proyecto y se tenía una reunión con el profesor y responsable de pastoral del colegio para explicar las fases del mismo y la colaboración o ayuda de otras personas fuera del colegio. Se celebraban reuniones de seguimiento mensuales sobre el proyecto de actuación.

El perfil que intentamos transmitir es el del que actúa desinteresadamente, con responsabilidad, sin remuneración económica, en una acción realizada en beneficio de la comunidad, que obedece a un programa de acción con voluntad de servir. Se presenta como una actividad solidaria y social, una decisión responsable que proviene de un proceso de sensibilización y concienciación, respeta plenamente al individuo o individuos a quienes se dirige su actividad y con posibilidad de trabajar de forma aislada, aunque por lo general se actúa en grupo.

DESCUBRIMOS que el voluntariado no es beneficencia: no se debe mostrar como un bienhechor que reparte las sobras y que mira por encima del hombro desde la superioridad cultural y social hacia los que reclaman su solidaridad. La caridad hoy ha de vivirse como solidaridad eficaz, buscando las raíces de los problemas para encontrar la solución, practicando la justicia debida hacia los injustamente tratados. No es paternalismo: El voluntario intenta ayudar a los oprimidos despertándoles la dignidad que hay en ellos, la necesidad de que sean sujetos activos de su propia existencia, que luchen contra su discriminación y encuentren el puesto que le corresponde en la sociedad. No es asistencialismo: Los voluntarios sociales no basan su trabajo en medidas asistenciales que lo único que provocan es prolongar en el tiempo la dependencia. Su esfuerzo debe centrarse en acciones que busquen la promoción y la justicia hacia los excluidos; han de ser creativos para ofrecer propuestas concretas que logren el desarrollo humano suficiente para que puedan emprender el camino con dignidad y por sus propios medios.

Descubrimos cuáles han de ser las verdaderas motivaciones del voluntario. Los voluntarios sociales no son gente desocupada que no sabe qué hacer con su tiempo; son individuos que no sólo quieren dedicar ese tiempo a estar con los amigos y amigas, leer, ir al cine, viajar o dialogar en familia, sino que también desean emplearlo en la entrega solidaria por el bien de los demás.

Las auténticas razones que mueven a tantos hombres y mujeres a dedicar su tiempo a los más desfavorecidos de la sociedad son:

  • La conquista de una sociedad más equitativa, que reintegre en su centro a los que ahora habitan en la periferia,
  • La indignación ante las desigualdades e injusticias sociales,
  • El dolor ante la marginación y las muertes prematuras,
  • La verdadera compasión que afecta al corazón y que no puede permanecer indiferente ante tanto cinismo y tantos atropellos de los bien instalados.
  • La consecución de una justicia efectiva está en su mente, a nivel estructural y personal. No se puede darse la una sin la otra. La acción voluntaria es como una orquesta; lo importante es que suene bien; importa poco si la flauta es de madera o metal, si es propiedad de éste o de aquel. A la orquesta debemos exigirle coordinación, coherencia y concentración de esfuerzos. El voluntario es siempre un “coéquipier”. La fragmentación no conduce a nada, y en el equipo cada cual juega en su propio lugar colaborando con el resto en función de la partida.