Miguel Aguirre: «Hemos conseguido un polo de desarrollo en Bangassou» (Diario Córdoba)

Miguel Aguirre: «Hemos conseguido un polo de desarrollo en Bangassou» (Diario Córdoba)

Miguel Aguirre: «Hemos conseguido un polo de desarrollo en Bangassou» ( Diario Córdoba – 01/11/2016 )

Miguel Aguirre, médico y uno de los 8 hermanos de monseñor Juan José Aguirre, obispo de Bangassou, preside la fundación que canaliza las ayudas para ejecutar proyectos en la diócesis de la República Centroafricana.

-Una vez que Juan José Aguirre llevaba ya tiempo en Bangassou, ¿cuál fue el detonante que llevó a crear la fundación?

-El detonante fundamental fue su nombramiento como obispo. Desde el año 80 que él está en la República Centroafricana, la familia siempre le hemos estado ayudando, le mandábamos paquetes e intentábamos ayudarle en las necesidades que tuviera. El problema vino cuando le nombraron obispo, entonces ya no había que ayudar a un misionero y a una misión, sino a un obispo, con sus misioneros y con las necesidades de la diócesis. Entonces, como forma de vehiculizar o de canalizar las ayudas que llegaban para la diócesis se creó la fundación Bangassou en el año 2002. A él lo nombraron obispo coadjutor con derecho a sucesión en 1998, pues el obispo titular todavía estaba, y hasta dos años después no se jubiló. Y en el 2002, viendo que desde que lo nombraron obispo la gente se estaba movilizando por ayudarlo, como forma de canalizar estas ayudas se creó la fundación.

-Es una organización muy vinculada a la familia Aguirre, ¿cómo se lleva esto?

-Efectivamente estamos implicada toda la familia. Alguien tenía que dirigirlo y por eso me nombraron a mí presidente, pues yo llevo mucho tiempo vinculado a la cooperación y la solidaridad desde la delegación de misiones y Juanjo pensó que la persona más idónea para dirigirla era yo. Y con ello tenemos una excusa para estar todos unidos y esa excusa es Juanjo y su misión, pues con tantos hermanos y tanta familia la gente se dispersa. Tenemos la suerte de tener a mi madre, que es la matriarca, y todo gira alrededor de ella y de Juanjo. Es la llama que nos une a todos.

–En estos 14 años, ¿qué se ha logrado en mejorar la calidad de vida en Bangassou?

-La llegada de Juanjo a Bangassou realmente fue un antes y un después porque no es que el obispo anterior lo hiciera mal, que dejó muchos proyectos importantes hechos, pero desde que Juanjo llegó, con el impulso y la ayuda de su retaguardia, como él dice, de la gente de Córdoba y del resto de España que le ayudan, hemos conseguido hacer de Bangassou un auténtico polo de desarrollo. En el sentido que trabajamos con un trípode fundamental que es la educación, la sanidad y la promoción social, y dentro de eso cabe todo porque si no tienes educación ni sanidad para qué quieres promoción y si tienes mucha educación y no puedes dar de comer a la gente… y con ese trípode estamos consiguiendo el desarrollo de toda la zona de Bangassou. Los proyectos se hacen en cerca de 20 grandes misiones que hay en el entorno de Bangassou. Se intenta que en todas las misiones haya algún proyecto de desarrollo, incluso religioso, pues si hay necesidad de construir una iglesia buscaremos los fondos para construirla, que es algo que nos incumbe también porque si no fuera por la labor de los misioneros mucho de este trabajo jamás se podría hacer allí.

-¿Ha visitado Bangassou?

-Yo he ido varias veces, cada dos años suelo ir por allí. Primero para ver cómo está siendo la evolución de los proyectos que financiamos desde aquí, sacar fotografías y justificar cómo van esos proyectos para los que nos han dado el dinero para hacerlos, y para traernos proyectos nuevos que puedan interesar allí. Nosotros no hacemos los proyectos, nos vienen dados de allá. Juanjo se reúne con su comisión pastoral y entre todos deciden cuales son los prioritarios.

-¿Qué es ahora mismo lo que más necesita la fundación?

-La fundación necesita de todo, pues desde allí nos piden de todo. Ahora mismo estamos en pleno proyecto de los contenedores, que mueven casi 50 toneladas de ayuda humanitaria en dos contenedores que mandamos anualmente y donde van desde coches a leche en polvo que manda Hero, que son casi 15.000 kilos, aceite de oliva que acabamos de recoger de la finca Duernas, placas solares, colchones, material de menaje, sillas de ruedas, mucho material escolar, alimentación, neumáticos de camiones…

-¿Y cuándo se envían?

-Suelen salir en la segunda quincena de noviembre. Ya tenemos comprados los contenedores y estamos almacenando en la nave de la fundación el material. La gente es muy generosa y va a muy bien ritmo. Los contenedores salen desde Algeciras y se tiran casi cinco meses de viaje. Pero el día que llegan es una fiesta. Mi hermano siempre me dice, aquí los Reyes Magos llegan el día que llegan los contenedores.