El domingo de la Divina Misericordia y de Tomás 2º Pascua A

El domingo de la Divina Misericordia y de Tomás 2º Pascua A

Buenas,
este domingo la liturgia nos sitúa ante el tema de la fe. La fe no es creencia ni ideología. La fe parte como respuesta de un acto de amor que Jesús ha tenido con cada uno de nosotros. La fe es vivir la experiencia del Resucitado en tu vida, verlo en tu historia de vida, en los acontecimientos que a lo largo de la misma te han sucedido y en las personas que con su amor hacia ti y hacia mí, nos muestran una parte del gran e inmenso amor que el Señor tiene por cada uno de nosotros.
Fe es también escuchar su Palabra y confiar en la transformación que esa Palabra puede hacer en tu vida si te abres a ella, si abres tu corazón dejándote tocar por Dios. Fe es reconocer nuestra debilidad y saber que necesitamos de Él pese a la autosuficiencia que nuestro mundo quiere transmitirnos.
Tomás nos representa a cada uno. Es la demostración de la falta de confianza que tenemos, en la ceguera que mostramos frente a las manifestaciones de Dios en nuestra vida. No ver al Resucitado, no creer en Él es la gran miopía a la que nos lleva  la duda, al alejamiento de Dios. Creer no es ver tangible una cosa por nuestros ojos.»Dichosos lo que creen sin haber visto» dice el Señor. A pesar de que algunos aún viendo el milagro no se dan cuenta de Él.
Ojalá esas palabras sentidas de Tomás, «Señor mío y Dios mío» calen en nuestro corazón. Que desde lo más hondo de nosotros también salgan como reconocimiento de nuestra falta de fe y de confianza.
Ojalá creamos sin haber visto. Ojalá viva en nosotros esa certeza del amor de Dios reconocido y agradecido en nuestra vida.
Que así sea.
Feliz octava de Pascua, Paco