El domingo del encuentro y el acompañamiento  3º Pascua A

El domingo del encuentro y el acompañamiento 3º Pascua A

Buenas,
la liturgia en este momento de Pascua nos recuerda este domingo que el Señor nos acompaña siempre en nuestra vida y se encuentra con nosotros en diferentes momentos. El relato de los de Emaús va dirigido a cada uno de nosotros porque también a veces nos pueden nuestras tristezas y desesperanzas, nuestros agobios y preocupaciones, nuestras desesperanzas. Nuestro gran problema puede ser a veces encerrarnos en ellas y no reconocer a Jesús como les ocurrió a los de Emaús cuando Jesús se les aparece y les explica de nuevo las Escrituras. A veces nos hacemos una idea de Dios equivocada que nos impide reconocerlo porque rompe nuestros esquemas preestablecidos y el Señor está ahí siempre en los buenos momentos y especialmente en las dificultades que nos deben hacer madurar en la fe.
Hoy se nos invita también a repensar nuestra historia de vida, a verla como historia de salvación, a reconocer los momentos en los que el Señor se nos hizo especialmente presente y verlo pasar en nuestra vida. Reconocer esos momentos en los que ardía nuestro corazón.
Tampoco caigamos en esa tentación de revivir nuestro pasado en lo bueno como algo que ya no volverá y no ver las oportunidades de nuestro presente. Derrochemos esas negatividades que nos impiden ver al Resucitado, escucharle y sentirle ahí. Tenemos grandes medios para ello: la oración, la escucha de su Palabra, la Eucaristía (lo reconocieron al partir el pan). Pidamos al Señor hoy que nos ayude a reconocerlo en nuestra vida siempre y a sentirnos acompañados por Él en una presencia viva y resucitada para que también nosotros estemos resucitados, despiertos, alegres y esperanzados.
Un abrazo, Paco