El domingo de la sencillez y la humildad 14º TO ciclo A

El domingo de la sencillez y la humildad 14º TO ciclo A

 

Buenas,

este domingo la liturgia nos trae un mensaje clave: la Verdad se revela a la gente sencilla, humilde, a un corazón que se siente necesitado de Dios, de su gracia, de su fuerza, a los pequeños. Ahí es donde se entiende a Dios, se le saborea, se le comprende. Cuando Jesús habla de riqueza no se está refiriendo solo a la material, sino a esa riqueza que da la autosuficiencia, el orgullo, el creer que ya se está de vuelta de todo y que todo ya se sabe. Es muy difícil que el autosuficiente conozca a Dios porque ya se cree su propia verdad o cree estar en posesión de tenerla. Eso le hace cerrarse al mensaje del Reino, al mensaje de Jesús y su corazón no está disponible a la Verdad ni necesitado de ella.
En este mundo que vivimos, donde los conocimientos y las informaciones se extienden en segundos por las nuevas tecnologías de la comunicación, Dios parece quedar arrinconado como una verdad privada que hasta da vergüenza manifestar como si eso fuera algo del siglo pasado. Es una pena que todo esto aleje a la persona de Dios. El hombre busca a Dios donde no está, por eso el Evangelio de este domingo nos llama «Venid a mi los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré..»
Para eso hay que descubrir mi sed interior, mi insatisfacción personal mi debilidad, en definitiva mi necesidad de Dios. Sí buscamos la felicidad donde no se encuentra, añoramos horizontes y soñamos a veces con quimeras difíciles de realizar o de que se conviertan en realidad y se nos escapa que en el fondo de nuestro corazón y cada día, Dios pronuncia nuestro nombre, lo susurra, nos llama, venid a mí….
Feliz semana y un abrazo, Paco