Buenas,
la familia es ese lugar que no elegimos pero que hay que saber valorar y comprender. Un lugar donde por la cercanía y el conocimiento de lo que somos, somos puestos a prueba cada día. Un lugar en el que a veces cuesta amar porque la convivencia es difícil y otras veces somos plenamente felices y vemos y sentimos a Dios por todo lo que nos da a través de nuestros seres queridos.
En la familia forjamos nuestro carácter, crecemos en los valores recibidos, formamos nuestra personalidad y deja en nosotros ese sello y marca imborrable para el resto de nuestros días. La familia es una vocación y una llamada a realizarnos y realizar el plan de Dios en cada uno de nosotros. La familia es tarea y misión, compromiso y meta. En este domingo se nos pone como modelo la familia de Nazaret. Jesús quiso crecer y vivir en el seno familiar sin olvidar por ello su auténtica misión. Quiso crecer en sabiduría y bondad en ese ambiente para después hacer familia con todos y cada uno de nosotros. La familia está llamada a ser Iglesia doméstica, comunidad de vida y amor. Seamos siempre constructores de familia regalándonos en lo mejor de lo que somos, estableciendo lazos de unión, paz y entendimiento por encima de las normales dificultades de la convivencia de cada día. No se trata de soportarnos, sino amarnos de verdad. Y el lunes 1 el año nuevo nos trae la solemnidad de MARÍA, Madre de Dios. Ella supo ser madre, poniendo lo mejor en su entrega y dedicación, guardando todo en su corazón y dando su amor y ternura sabiendo que su gozo sería también inmenso dolor.
Feliz tiempo de Navidad y año nuevo,
Paco

