Buenas,
se acerca la gran semana de pasión y el tiempo de Cuaresma va llegando a su fin. Jesús anuncia su muerte, “si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere da mucho fruto”. Jesús anuncia el gran misterio no comprendido por sus apóstoles de su próxima muerte. Solamente con la iluminación del Espíritu lo entenderán. La cruz, el gran símbolo de los cristianos se va a convertir en el mejor de los frutos y paradójicamente en el gran signo de Vida.
Todo este signo de Salvación nos da la clave: hay que morir a mi ego, a mi comodidad, a mis esclavitudes internas, a mis intereses propios, hasta a mis planes personales para apostar por una vida de entrega y servicio a otros. Solamente así mi vida dará verdadero fruto. Se trata de entender y mirar la vida en clave de Dios y saber que mi vida será plena si responde a la voluntad de Dios en ella. La otra vida, la que nunca dará fruto, será la que sólo se mira a sí misma. La Cruz como signo de dolor debe ser también aceptada para pasar a la verdadera vida.
Ojalá mirando la cruz sepamos comprender el amor hasta el extremo de Jesús y cuál es el sentido de nuestra vida.
Feliz semana y un abrazo, Paco

