El Camino de Santiago ha sido una experiencia inolvidable que sin duda,volveria a repetir mil veces más.
He conocido a mucha gente nueva,personas maravillosas que han hecho siempre las marchas más amenas y las tardes más divertidas,tanto compañeros como monitores,que siempre han estado ahí para ayudarnos.
Hemos trabajado valores como la austeridad,el silencio…para encontrarnos con nosotros mismos, y valores como la peregrinación en comunidad,que nos ayudan a comprender que nos necesitábamos unos a los otros y si no hubieramos estado juntos,el camino no habría sido lo mismo
A pesar de todas las ampollas,heridas y dificultades que han ido surgiendo por el camino,no queríamos rendirnos nadie y queríamos seguir peregrinando y esforzandonos para entregar nuestro esfuerzo al Santo.
Las preguntas que te haces al apuntarte y al empezar siempre son:¿Por qué quiero hacer el camino?¿Me puedo ir a mi casa ya? ¿Seré capaz de aguantar?
Cuando terminas y te llevas esta experiencia maravillosa contigo a casa las preguntas suelen ser otras: ¿Puedo repetir?¿Por qué no lo había hecho antes?
Porque el camino son miles de momentos únicos,es el esfuerzo,son los compañeros,es la peregrinación y sobre todo es una vivencia inigualable
Julia Alcantara Cañete
Alumna colegio Santa Victoria y miembro del movimiento Escolapias Cordare

