Buenas,
este domingo la liturgia nos trae las dos posturas con las que se enfrentaban los discípulos de Jesus, el miedo al compromiso y la exigencia que supone el seguimiento de Jesus o el reconocimiento de que solamente El tiene palabras de vida eterna: a donde iremos sin ti. Ignoraban los que se alejaban que nada ni nadie puede llenar y completar sus vidas. Que quien confía, recibe un Espíritu que le asiste, consuela, fortalece y le hace crecer la fe.
También nosotros estamos tentados al alejamiento de Jesus cuando permitimos que la duda nos invada, cuando nuestros miedos nos paralizan, cuando la tibieza, la comodidad, la pereza o la desgana hacen de nuestra vida algo mediocre. O mirando nuestra debilidad, nuestro interior, nuestros sueños de eternidad, nuestra sed interior, nuestra hambre espiritual, podemos reconocerle y decirle desde el corazón: «Te necesitamos Señor, que podemos hacer sin Ti, adonde iremos sin Ti…»
Por eso, en este domingo, te volvemos a decir que Si, que contigo hasta la eternidad, que sin Ti nada somos y que estamos dispuestos a responder a tus llamadas y exigencias.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

