El domingo de la verdadera comida 20 TO B

El domingo de la verdadera comida 20 TO B

El domingo de la verdadera comida 20 TO B
Buenas,
la liturgia nos sigue insistiendo a través del discurso del pan de vida, del inmenso valor de la Eucaristía. Es el Sacramento culmen de la vida cristiana. Podemos preguntarnos el porqué de esa insistencia de Jesús. El Señor nos quiere transmitir su inmenso valor y la necesidad de esa comida espiritual que tenemos los seres humanos. La Eucaristía es Sacramento de unidad, de fraternidad, de comunión con El. Es símbolo de ese banquete eterno al que estamos llamados.
Hoy que tanta importancia le damos a una buena comida y bebida, que añoramos los buenos restaurantes o que nos afanamos en descubrir el mejor bocado o la mejor dieta para el cuerpo. Hoy que hacemos encuentros e invitaciones en torno a una buena mesa y saboreamos ciertos manjares en compañía de otros, nos olvidamos de cuál es el verdadero manjar y lo peor es que nos pueda faltar esa hambre, esa necesidad de la verdadera comida.
La Eucaristía nos une a El, nos llena de El. Por ella escuchamos su Palabra y lo recibimos en la comunión y esa comunión y esa Palabra nos llenan de fuerza y nos dan la verdadera Vida para poder dar la Vida a otros en nuestras palabras y nuestras obras.
“Despierta, Señor, nuestros corazones, que se han dormido en cosas triviales y ya no tienen fuerza para amar con pasión. Despierta, Señor, nuestra ilusión que se ha apagado con pobres ilusiones y ya no tiene razones para esperar. Despierta, Señor, nuestra sed de Ti, porque bebemos aguas de sabor amargo que no sacian nuestros anhelos diarios. Despierta, Señor, nuestro silencio vacío, porque necesitamos palabras de vida para vivir y solo escuchamos reclamos de la moda y el consumo”(F. Ulibarri)