Buenas,
este domingo la liturgia nos trae el dominio que en nosotros tienen las pasiones, especialmente las de poder, rivalidad y fama. El ser humano muestra muchas veces ese dominio cuyas consecuencias siempre son destructivas para uno mismo y para los demás. Pero si las pasiones negativas ejercen ese poder es porque nos hemos ido alejando de Dios que es fuente de paz, sabiduría, misericordia, amor y reconciliación.
En Dios y en su Espíritu todas estas pasiones son vencidas. La enseñanza de Jesús una vez más va a contracorriente de lo que la sociedad y sus mass media intentan transmitir y de lo que de forma contradictoria también los padres transmitimos a los hijos. “El que quiera ser el primero que sea el servidor de todos”.
La mirada del seguidor de Jesús nunca es hacia uno mismo y su conveniencia sino hacia los demás y sus necesidades. La lógica de Jesús es la del abajamiento, la humildad y el servicio.
Señor, ayúdame a mirar siempre antes las necesidades de los demás que las mías propias, enséñame a ser humilde, a pasar desapercibido y a ser servidor de todos.
Feliz semana y un abrazo, Paco

