El domingo de las bodas de Cana 2 TO C

El domingo de las bodas de Cana 2 TO C

Buenas,
este domingo la liturgia nos presenta un precioso episodio evangélico, el de las bodas de Cana. Un momento con dos grandes protagonistas: María y Jesus y otros protagonistas: los que sirven y los novios. Aquí comienza, fuera de los planes de Jesus por la intercesión de su madre, su misión. Resuenan las palabras de María, «haced lo que El os diga». María siempre atenta a las necesidades, siempre pendiente, se da cuenta de lo que está ocurriendo: falta el vino. Cuantas veces nos falta el vino en la vida a cada uno de nosotros. Nos falta el vino cuando nos desanimamos, nos desesperamos, cuando perdemos la paciencia, cuando nos puede la ira o el resentimiento. Y si falta el vino, falta la verdadera alegría.
María la intercesora nos marca el camino: «haced lo que El os diga». Ella ya sabia en su interior quién era su hijo, lo que su hijo significaba, lo que estaba por venir, la gran noticia, la Buena Nueva que se avecinaba y no podía dejar pasar la ocasión y el momento para hace felices a esos novios. También el vino para los matrimonios, el vino para celebrar el amor verdadero y construirlo cada día. Jesus hace el signo, el primer gran signo de salvación. Y llegara el mejor vino al final. Jesus marca la diferencia y salva la fiesta. También nosotros podemos ser intercesores como María y de la mano del Señor llevar sus signos de paz y amor donde estemos.
Los que sirven no ponen pega ni tienen prejuicios ante lo que les pide Jesus, lo hacen sin problema poniendo su confianza en que aquello serviría para algo.
Abrámonos a las Palabras de Jesus, pongamos en obra su mensaje para que el agua quede transformada en vino nuevo, para que esa agua de los dones y de las cualidades recibidas se haga vino bueno que lleve alegría y fiesta a nuestro corazón y al de los demás.
Feliz semana y un abrazo, Paco