Para hablar de nuestra situación actual en grupos Cordare, inevitablemente tenemos que mencionar el retiro.
Desde hace tiempo teníamos un mal sabor de boca con los chicos porque, pese a que nunca habíamos tenido queja alguna y son un grupo poco problemático, notábamos que faltaba algo.
Necesitábamos que se quitaran las máscaras y que, realmente, mostraran quienes eran para así llenar esa ausencia de cohesión y confianza que veíamos que faltaba entre ellos.
El fin de semana del retiro supuso un antes y después para todos nosotros.
A medida que pasaban las horas, y los chicos compartían con el grupo sus experiencias, fue cuando nos dimos cuenta de quienes eran realmente cada uno de ellos.
Y si el retiro nos llenó a todos de energía, el post retiro nos dio un soplo de aire renovado. Podemos decir con seguridad que ya no somos los que éramos, que Dios se hizo presente aquel fin de semana de febrero y nos regaló la unión y confianza que tanto andábamos buscando.
En nuestro grupo se palpa el ying y el yang, y son esos dos grandes tipos personalidades que lo componen, lo que hace que todos, en sus peculiaridades, hagan de este grupo una relación tan especial.
GRACIAS, CHICOS, porque no dejáis de sorprendernos, de enseñarnos y de alimentarnos en cada momento que compartimos juntos.
Rocío Rodríguez y Ana I. Márquez.
Catequistas 4º ESO

