El domingo de la Transfiguración del Señor 2º Cuaresma ciclo A

El domingo de la Transfiguración del Señor 2º Cuaresma ciclo A

Este es mi Hijo, el amado..escuchadle”

Buenas,
este domingo el Señor se nos transfigura y nos muestra la gloria a la que estamos llamados, es un anticipo de ese final del camino que nos espera y que será de inmenso gozo, de plenitud total, de felicidad completa. Y en ese monte Tabor, símbolo de los montes de encuentro y felicidad en nuestra vida, surge una voz clara y potente: «Este es mi hijo, mi Amado, mi predilecto, escuchadle». Se nos invita a una clara llamada a la escucha de la Palabra de Jesús, de la Palabra de Dios. En este tiempo de Cuaresma, estamos llamados a la oración (monte Tabor) y a la escucha de su Palabra. Ella es la única palabra que tiene la fuerza para transformar nuestros corazones y convertirlos al Señor para que Él sea nuestro verdadero referente en nuestra vida y guíe nuestros pasos para ser personas que acompañen y amen a otros. Los montes Tabor de nuestras vidas nos llenan para mostrarnos cuál es el camino, son esas experiencias fuertes de encuentro con el Señor o con los demás. Son esos momentos en los que el Señor toca nuestro corazón y sentimos su presencia viva y no queremos que el momento pase (hagamos tres tiendas…).
Pero el camino del Señor es de gloria y de sufrimiento. Tenemos que pasar por la cruz para llegar a la gloria que nos espera, para ser personas plenas. Y eso les costó entenderlo a sus discípulos y también nos cuesta a nosotros entenderlo. Le tenemos miedo a las dificultades porque nos sentimos frágiles ante ellas, porque pensamos que nos pueden hundir o por evitar el dolor que nos causan. Sin embargo, al igual que el Señor nos muestra el camino de cargar con la cruz, nosotros también debemos entender que todas las perlas preciosas son producto del sufrimiento como la naturaleza también nos demuestra.
Me gusta mucho el símil del enamoramiento de la pareja que empieza su amor y vive en el paraíso del enamoramiento y la pareja que tras toda una vida de estar juntos y construir familia mira con gozo lo realizado.El peligro que tiene la pareja que comienza su camino de amor es pensar que todo él será un jardín de rosas y no se decidan a construir día a día y paso a paso, una relación fiel que los lleve a vivir en plenitud. Y el riesgo que corren los que están a punto de llegar a sus bodas de oro es que olviden que algún día su corazón vibró apasionadamente y que lo que han ido edificando a lo largo de tantos años es exactamente lo que el Señor llama un amor que llega hasta el extremo.
Entendamos y aceptemos el misterio al que el Señor nos llama. Con Él todo lo podemos. Escuchemos su Palabra que da vida y dejémonos transfigurar por Él.
Feliz semana y un abrazo, Paco

Lectura del santo evangelio según san Mateo 17, 1-9
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.
Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis».
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Palabra del Señor