El hombre no puede vivir sin orar, lo mismo que no puede vivir sin respirar ( Juan Pablo II )

El hombre no puede vivir sin orar, lo mismo que no puede vivir sin respirar ( Juan Pablo II )

El año pasado tuvimos una sesión sobre la oración. Analizamos y reflexionamos entre todos cómo deberí­a ser la oración en grupos. Al final, les pedimos que entre todos hicieran una que se convirtiera en la oración de nuestro propio grupo y este fue el resultado:

Oración de grupo Alex, Alfonso, Ãlvaro, Ana, Eva, Loreto, Mayte, Nacho, Patri, Paula, Queru, Rafa y Salome

Padre,

Gracias por acompañarnos en el camino de la vida.

Gracias por esos viernes de reflexión a tu lado.

Desde el corazón te pedimos que nos sigas protegiendo.

Ayúdanos a seguir adelante, rectos en tu camino y lí­branos de lo que nos ciega.

¡Somos compañeros de un mismo viaje, somos un grupo!

¡Amen!

Así que les hicimos una serie de preguntas a los niños sobre nuestra oración y estas fueron las ideas que recogimos.

¿Porqué os gusta tener una oración propia de nuestro grupo?

Es algo que nos identifica solo a nosotros a nuestro propio grupo porque solo la sabemos nosotros. Es una tradición que tenemos y eso hace que el grupo sea especial.

¿Cómo se hizo?

Un dí­a de grupos fuimos diciendo todos una frase y las fuimos uniendo. Elegimos las frases en función de nuestra vida, del momento que estábamos viviendo y cómo reflejábamos el amor a Dios. Por eso, la oración, aporta una pequeña parte de cada uno de nosotros.

¿Crees que es importante hacer oración en grupos?

Sí­, es muy importante porque nos acercamos más a Dios y en grupos estamos para prepararnos para la Confirmación, nos hace tenerlo presente siempre y además es una forma de finalizar nuestras catequesis de grupos.

Muchas veces les cuesta rezar en su dí­a a dí­a, pero cuando llega el momento de finalizar la sesión todos recuerdan que tenemos que leer nuestra oración. Es un momento especial que les gusta a todos y que podemos aprovechar para acercarles más a Dios.