Buenas,
la liturgia de este domingo nos hace ver las realidades negativas, los espíritus inmundos, en definitiva el mal que hiere, que nos desorienta y nos llena de rencores y reacciones desproporcionadas o de tendencias torcidas. Pero Jesús nos muestra su autoridad sobre ese mal, su poder para sanar y hacer el bien.
La autoridad de Jesús nos hace preguntarnos por la nuestra sobre nuestro entorno. La autoridad se conquista por la coherencia de vida, nada tiene que ver con el autoritarismo o la imposición. Jesús manda callar a los violentos, injustos y creadores de división. Restaura nuestra vida, la unifica y libera. Jesús transforma la realidad y pone luz en la oscuridad. Jesús vence las realidades negativas, el mal con el bien. Vence siempre con el poder del Amor.
Que me mantenga fiel y firme en ti Jesús, que tu Palabra de vida me transforme, me haga nuevo, haga renacer en mí el poder del Amor que me plenifica y libera del mal. Que yo también tenga autoridad en mi ambiente pero que sea una autoridad como la tuya y sepa sanar, amar, servir y consolar a otros.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

