El domingo de la Transfiguración 2 Cuaresma B

El domingo de la Transfiguración 2 Cuaresma B

 

Buenas,
este domingo la liturgia nos trae en este camino de la Cuaresma hacia la Pascua, un adelanto del cielo, una clara muestra de la divinidad de Jesús pero también de la plenitud a la que estamos llamados, la pascua que gracias a Jesús podremos vivir en la meta de nuestro caminar por la vida.
El monte Tabor simboliza también los encuentros que a lo largo de nuestra vida hemos podido tener con Jesús, esos momentos en los que El de forma especial se nos ha hecho presente a través de personas, experiencias de fe, encuentros de amor, etc. Qué bien se está aquí o así nos hemos dicho en el fondo de nuestro corazón.
Podríamos preguntarnos también no solamente en las situaciones en la que lo hemos sentido cerca, sino también en aquellas en las que lo hemos sentido lejos y porqué.
Pero los tabores de nuestra vida son impulsos para llenar la vida con el fin de darla, son gasolineras para llenar nuestro depósito con el combustible del amor y luego vaciarnos. La Luz de nuestros tabores son linternas encendidas para los momentos de oscuridad, de dificultad. También para permanecer a la escucha de lo que El quiere de nosotros, de su plan para nuestra vida. La oración así vivida también puede ser Tabor. “Este es mi Hijo amado, escuchadlo”. Y ahí, en el fondo del corazón escuchar esa Palabra que tiene reservada para mí para luego bajar del monte y hacerla realidad.
Feliz semana y un abrazo, Paco