El domingo de la Divina Misericordia 2 Pascua B

El domingo de la Divina Misericordia 2 Pascua B

Buenas,
iniciamos este tiempo pascual con la presencia del Señor Resucitado en medio de sus discípulos. También Jesús hoy se hace presente en medio de la vida de cada uno pero no lo vemos, nos habla y no lo escuchamos. Los discípulos estaban con miedo y con las puertas cerradas.Cuántas veces cerramos nosotros también nuestras puertas por miedo, cuántas veces preferimos estar en nuestra zona de confort sin abrir nuestra mirada para descubrirlo en las personas y acontecimientos de nuestra vida o en nuestro propio interior. Cuántas miradas desconfiadas, cuántos prejuicios tenemos que cierran las puertas de nuestra vida a la presencia de Jesús Resucitado.
Tomás nos representa en nuestra incredulidad. Si no lo veo, no lo creo,si no meto la mano en su costado y en los agujeros de sus manos…Es el escepticismo en el que nos movemos y se mueve nuestro mundo y así nos va alejados de la paz verdadera, de la fuente del amor y del perdón, de la base de la felicidad. Dichosos los que creen sin haber visto.
Es el gran poder de la fe. Porque con la fe, los discípulos quedan transformados, sus vidas cambian por completo y es que el Señor nos capacita, nos llena y nos transforma con su paz: «La Paz sea con vosotros». A partir de ese momento, todo lo ponen en común, comparten sus vidas y construyen ese germen de la primitiva Iglesia, de las primeras comunidades cristianas narradas en los Hechos de los Apóstoles.
«Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo»
También el Señor actúa plenamente en nuestras vidas y si tenemos fe lo podemos vivir y comprobar, notar cómo nos cambia, nos da su Espíritu y nos fortalece y consuela.
FELIZ PASCUA, feliz semana.
Un abrazo, Paco