Buenas,
este domingo celebramos el alimento que da la verdadera vida, el pan de vida, el vino que alegra la existencia y a Jesús en su cuerpo y su sangre. Este domingo se nos hace caer en la cuenta del inmenso valor de la Eucaristía, Sacramento central de la vida cristiana.
En ella se nos entrega Cristo y nos habla, en ella se nos invita a ser pan partido para otros, alimento para otros. En ella se nos envía a hacer vida en nosotros ese mensaje del amor fraterno. De ahí que también sea un día para tomar conciencia de los que necesitan del pan real o del pan del consuelo, de los que sufren, de los que pasan hambre, de los excluidos, de los sin techo.
Es un día para adorar y confiar, para cantar y dar gracias por ese alimento a nuestra disposición. Cristo nos invita a su mesa y su banquete para que acudamos a El para recibir fuerzas, para recibir también consuelo y luz para nuestra vida.
Cantemos al Amor de los amores, cantemos al Señor, El está aquí, esta ahí en ese pan y ese vino, sintamos su presencia viva, su compañía y su paz.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

