El domingo del mandamiento más importante 31 TO B

El domingo del mandamiento más importante 31 TO B

Buenas,
el Evangelio de este domingo nos trae lo esencial y nuclear del cristianismo. El Señor responde a esa gran pregunta que todo el que lo sigue querría saber, ¿cuál es el mandamiento más importante?, en definitiva qué es lo esencial, lo que no puede faltar, lo que resume el mensaje de una manera clara y diáfana sobre todo hoy que buscamos tanto la concreción de las cosas, el resumen o lo nuclear. «Amar al Señor con todo nuestro ser y al prójimo como a nosotros mismos»
Pero una frase como esta encierra todo un mundo de relaciones, intenciones, deseos, actitudes, pensamientos, sentimientos, comportamientos. Hoy hemos banalizado la palabra amor y la hemos vaciado de su verdadero contenido. Hoy llamamos amor a cualquier cosa y lo confundimos con pasión, interés, romanticismo, querer, deseo, etc. Y el verdadero amor pasa por las renuncias, el desinterés, el mirar solamente el bien del otro, el servicio, el compartir y dar generoso, la sencillez,la humildad, la paciencia, el bendecir y no enjuiciar.
También se pone el amor a Dios y a los hermanos como las dos caras de la misma moneda, es decir no puede darse el uno si el otro. No se puede amar a Dios verdaderamente si no amamos a los hermanos y viceversa, amando a los hermanos, lo amamos más a El. Todos somos hijos de Dios y hermanos. Si fuéramos conscientes de que en cada hermano está Dios, entonces amaríamos con más fuerza, intensidad , veneración y adoración a cada persona. A su vez un amor a Dios verdadero nos catapulta al hermano, nos llena de misericordia y compasión, nos acerca a todos y cada uno de los seres humanos empezando por los que más sufren y tienen necesidad.
En definitiva, este Evangelio del mandamiento más importante nos debe equilibrar en nuestra vida entre la oración y la acción, la adoración y los gestos hacia los hermanos para poder decir estoy cerca de Dios y cerca de todos y cada uno de los hermanos. Un Evangelio que sin duda es un buen termómetro para medir nuestro amor verdadero.
Feliz semana y un abrazo, Paco