Vivir la fe en comunidad es hoy algo más que conveniente, necesario. La fe es algo personal, pero no individual. La fe necesita expresarse, compartirse, entregarse al otro… y eso difícilmente es posible viviendo en una relación con Dios individualista o en asambleas donde el otro es un desconocido, más si vivimos en una sociedad dónde ser cristiano está poco valorado o incluso perseguido.
El plan de Dios para nuestras vidas incluye vivir en comunidad cristiana, por medio de la cual recibimos el apoyo necesario para seguir a Cristo y desarrollarnos espiritualmente. Grupos no nos aporta solo conocer y enriquecer de Dios, si no que nos ayuda a llenarnos de ÉL formando una comunidad y enriqueciéndonos los unos a los otros.
Loles.

