Ayer fue uno de esos días que dejan huella…
37 de nuestros jóvenes dieron un paso muy importante en su camino de fe al recibir el sacramento de la Confirmación en la iglesia de nuestro colegio. No fue solo una ceremonia, fue el reflejo de un proceso vivido con ilusión, dudas, crecimiento… y, sobre todo, con mucha verdad.
Se respiraba emoción en cada mirada, en cada gesto, en cada familia que acompañaba. Porque la Confirmación no es un final, sino un “sí” consciente que abre una nueva etapa: la de vivir la fe con responsabilidad, compromiso y libertad.
Como comunidad educativa, nos sentimos profundamente orgullosos de cada uno de ellos. Gracias por dejarnos formar parte de este camino tan importante y por recordarnos que merece la pena educar desde el corazón ❤️
¡Enhorabuena a nuestros confirmados!

