Tenemos que atrevernos a decirte que Si,  Señor

Tenemos que atrevernos a decirte que Si, Señor

Por qué me quiero confirmar

Hoy, después de 4 años que parecían muy largos y se han pasado volando, tengo que atreverme a decirte que sí, Señor. Tenemos que atrevernos a decirte sí, Señor.

Siendo un poco más pequeño, nunca supe realmente hacia dónde me iba a llevar esto de los grupos Cordare, en retrospectiva, podía decir que solo quería seguir recibiendo sacramentos después de hacer la comunión.

Sin embargo, después de tanto tiempo, y después de madurar y crecer en la fe, puedo decir, rebosando de alegría y gozo, que estoy CONFIRMANDO que quiero dar un paso más en estecamino en el que te sigo Señor, pues sé que cuento con el conocimiento suficiente, no solo para seguirte, sino para ayudar a los demás a que lo hagan.

Tras varios retiros, largas sesiones de viernes y reflexiones personales he dado con la clave, y esta siempre ha estado cerca de mí. Ya sé cuál es mi por qué.

Estaba cerca de mí cuando mis amigos necesitaban un hombroen el que apoyarse. Cerca de mí cuando mi madre necesita que alguien la ayude en casa. Cerca de mí, cuando me compadezcode los necesitados y los ayudo. Incluso allí, cuando perdono a aquellos que me hicieron daño.

Cerca de mí cuando me entrego.

¿Cómo he podido estar tan ciego Señor, que siempre he tenido la clave delante y hasta ahora, no he conseguido verla con mis propios ojos?

La clave está en los demás, Señor.

Llevo tanto tiempo buscando dentro de mí, que nunca me había dado cuenta de que, para poder vivir y sentirme pleno conmigo mismo, había que buscarte en la entrega a los demás, no solodentro de mí.

Yo siempre he sabido que el camino y las instrucciones que nos habías dejado para construir tu reino aquí en la Tierra eran aquellos pasos que yo quería seguir.

Aprendí a amar y a ser amado, a perdonar y a ser perdonado, a ser en definitiva a tu imagen y semejanza; Coger mi cruz y seguirte.

Fue allí, encontrado con la soledad, donde di con la clave para mi felicidad.

Yo quiero seguirte y ser feliz, pero quiero que los demás también lo hagan, pues donde dos o más se reúnen en tu nombre, allí es donde estás tú, Señor.

Allí, entre nosotros en el corro que hacemos alrededor de nuestros catequistas los viernes o entre nosotros cuando nos vemos para disfrutar de tu día los domingos.

Ese es mi por qué, vivir la fe para mí y para los demás de manera exhaustiva, que el Espíritu Santo se salga por todos los poros del cuerpo, que estalle por culpa de todo esto que siento y que impregne a los demás con tu esencia.

No podría estar más agradecido de seguir este camino, pues después de un tiempo, sé que esto es lo que realmente completa mi vida. Hoy, con alegría y con convicción, digo sí a este camino de fe, sí a Dios y sí a confirmarme.

IKER, alumno 2º Bach colegio Santa Victoria