Buenas,
este domingo el Evangelio en continuidad con el de las Bienaventuranzas, nos trae todo un programa de vida. Qué distinto sería el mundo si todos siguiéramos e hiciéramos nuestras esas actitudes y comportamientos. El programa de Jesús va más allá de credos y religiones. Es un programa universal que va al corazón y a la raíz del ser y la esencia del ser humano, de su dignidad, de su necesidad para ser feliz, de su plenitud y realización máxima. Estamos hechos para el amor y la reconciliación.
Tratar a los demás como quieres que te traten a ti, perdonar siempre, no juzgar ni condenar y amar al enemigo para que el rencor o la violencia no puedan anidar en nuestro corazón. Ser compasivos y misericordiosos. Bendecir, no maldecir.
Si hiciéramos esto sería posible La Paz y la justicia, sería posible unir y no separar, sería posible el respeto al diferente, sería posible que desaparecieran los excluidos y marginados.
Que el amor inunde nuestros corazones para que esas actitudes se hagan vida en nosotros.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

