El lema de este curso es una invitación a cambiar y renovar nuestra mirada, a ensanchar nuestro horizonte para no quedarnos en lo superficial y así poder buscar siempre la verdad de las cosas. Es una llamada a ver en lo profundo, en el interior, para captar la belleza que habita en cada uno. Recordamos esa frase del Principito de que «lo esencial es invisible a los ojos, de que solamente se ve de verdad con la mirada del corazón y de que todo es más de lo que se ve».
Es una oportunidad para quitar prejuicios, ideas preconcebidas o estereotipos basados en falsas concepciones. Abrir los ojos para descubrir todo un océano de sorpresas inesperadas, para abrirnos al Misterio y pensar como sería la mirada de Jesus, la mirada del verdadero Amor.

