Buenas,
este domingo el Evangelio nos trae la realidad del seguimiento auténtico de Jesús. Y este seguimiento pasa por el desprendimiento y la renuncia a los bienes materiales, por el desasimiento de todo aquello que nos puede distraer y alejar de la verdadera vida que Jesús nos anuncia y que constituye el Reino De Dios.
Jesús nos pide una completa disponibilidad, un trabajo a tiempo completo, una entrega generosa y sin cortapisas. No podemos tener apegos, servir a dos señores, mirar para otro lado, justificarnos y posponer nuestra respuesta. No podemos pretender llevar para adelante a la vez cosas que pueden resultar incompatibles.
Por eso también el Señor nos propone sentarnos a reflexionar, a discernir, a dar el paso de sin seguimiento sabedores de lo que el Señor nos pide pero también de que será mucho lo que recojamos y el reto que tenemos por delante.
También el Señor nos habla de cargar nuestra cruz. En la vida todos tenemos algunas cruces que cargar y en Jesús tenemos el modelo de cómo hacerlo, cómo tenemos que llevarlas con qué actitud: aceptación, resignación o amargura. Nosotros elegimos sabiendo que con ella está también nuestra propia liberación.
Celebramos la festividad de la Natividad de la Virgen Maria, fijémonos en ella, en su hágase, su total desprendimiento y renuncia a otro tipo de vida y fijémonos en su servicio y alegría. Ella supo tener sabiduría para elegir el mejor camino.
Danos Señor esa sabiduría para dar el paso del verdadero seguimiento.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

