El domingo de la llamada 3º TO ciclo A

El domingo de la llamada 3º TO ciclo A

“Convertíos, porque está cerca el Reino de los Cielos”

Buenas,
en este domingo la liturgia nos habla de conversión, de llamada. Al igual que un día Jesus presenta su proyecto de vida a unos pobres pescadores que lo dejan todo para seguirle y vivir una vida nueva, así también nos llama a ti y a mí por nuestro nombre y nos invita a seguirle. Jesus también sabe de nuestras pobrezas y limitaciones como lo sabia de aquellos hombres de los que supo sacar lo mejor para acompañarse de ellos en su misión formando una pequeña comunidad de seguidores que terminaron, a pesar de sus negaciones y debilidades, dando su vida por El menos uno que le traicionó simbolizando también nuestras deslealtades olvidos y traicionesSi, la cosa empezó en Galilea. Esa cosa que comenzó es el sueño de liberación para todos los seres humanos, es la luz que brilló en las tinieblas y hoy brilla también en medio de nuestras oscuridades y las del mundo. Y nos sigue llamando como al Amor primero, para que volvamos a pasar por el corazón la primera llamada que recibimos y renovemos nuestras ilusiones, energías y pasión para seguir en pos de El. Hoy hay llamadas y rellamadas para cada uno de nosotros que tenemos que descubrir.Hoy es necesario que sigamos escuchando la voz de Dios en nuestra vida para reconducir nuestros pasos y ver lo que nos está pidiendo en este momento.También nos sigue llamando a la conversión, a abandonar esa vida que no nos satisface, para que salgamos de nuestra mediocridad y pongamos a su servicio el mayor don que El nos ha dado, los dones que nos ha repartido para que dando frutos de amor podamos contribuir también a la salvación y liberación que los que nos rodean, a ser pescadores de hombres.

Feliz semana y un abrazo, Paco

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 12-23 

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos,porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.