El domingo de la luz de la fe  4º Cuaresma ciclo A

El domingo de la luz de la fe 4º Cuaresma ciclo A

 

Buenas,

en este camino de la Cuaresma, el Señor nos presenta la curación de un ciego mendigo que es toda una catequesis para nuestra vida, todo un relato teológico sencillo que pone de manifiesto lo que significa el encuentro con Jesús y las consecuencias del mismo cuando lo reconocemos en nuestra vida como el Señor de la Vida y de nuestra vida. El Señor no se contenta con sanar físicamente, recobrar la vista, sino que sana nuestra vida entera y la unge como al mendigo con un barro que lleva el Espíritu divino que transforma nuestra vida como así sucedió con este ciego. 
La fe de este mendigo cuando reconoce el bien recibido y cree en Jesús le abre a una nueva vida y comienza a mirarla con los ojos de la fe, unos ojos nuevos que ven la vida, las personas, los acontecimientos con otro color, otra vida, otra paz, otra sabiduría, otro sentido y finalidad. Sí porque la fe ayuda a comprender, a percibir y sentir la presencia de Dios en el paso por nuestra vida. Esta luz, esta certeza que lo ilumina todo parte de un encuentro, de una experiencia personal de Dios. Y el que se deja marcar por esta presencia, el que se deja hacer por Dios, encuentra una transformación radical de su vida en todos los planos. 
Dejarse tocar el corazón por Dios o en este caso los ojos por Él supone ponernos en camino de un nuevo horizonte donde las cosas se recolocan en prioridades diferentes, donde lo verdaderamente importante adquiere su principal valor. Sí, la fe abre nuevos horizontes, es un don que el Señor da a los que se dejan sanar, tocar, y hacer por Dios…A partir de ahí todo queda transformado y es posible que en nuestra debilidad Él nos haga verdaderamente fuertes y lo que sea imposible para los hombres, Él lo haga posible. Los milagros siguen existiendo en nuestro mundo lleno de noticias desagradables, de injusticias y fracasos. El Evangelio de este domingo nos indica el camino, comencemos a creer en Él y dejarnos transformar por Él con una fe que es luz y que todo lo puede.
Feliz semana y un abrazo, Paco