Buenas,
este domingo la liturgia nos habla de un Amor que permanece. El Amor que viene del Padre y que se hace realidad en el Hijo. El Amor que hecho realidad en el Hijo se nos da a manos llenas para que también nosotros podamos llenarnos de él. Un amor que no distingue, que no tiene privilegios sino que se nos da a todos por igual. Basta querer permanecer practicando la justicia, el amor y la vida que El mismo nos ofrece. Permaneciendo en su amor daremos fruto abundante y podremos extender ese amor a todos los que nos rodean. El nos llama amigos porque nos ha revelado la Verdad que libera en un gesto de plena confianza en cada uno de nosotros. Cuenta contigo y conmigo para estar en las duras y en las maduras con un Amor de amistad plena y eterna. Regalándonos de forma gratis su amistad dignifica y da sentido pleno a nuestra vida. Cómo vivimos esa relación de amistad con el Señor? Cómo respondemos a su oferta de amistad ?
Esa es la señal y el signo de los cristianos: el Amor y en eso podrán conocer que somos sus discípulos. Amarnos los unos a los otros es por tanto la clave y la señal del cristiano y todo lo demás es secundario. Ahí es donde se tiene que visibilizar nuestra fe y nuestro actuar. No lo olvidemos, de la fe, la esperanza y el amor, la más importante es el Amor. Así nuestra fe será coherente y nuestra esperanza se llenará de alegría.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

