El domingo de la feliz compañía 4 Adviento C

El domingo de la feliz compañía 4 Adviento C

Buenas,
una de las características de María es sin duda la disponibilidad a la voz del Espíritu en ella y a poner su vida al servicio del Señor. Ese espíritu y esa gracia recibida que la llevó a bastante distancia caminando por la montaña para visitar a su prima Isabel. Sin duda uno de los encuentros más hermosos que han podido existir en la humanidad. Dos mujeres sencillas de Judea, María e Isabel portando en su seno, en su vientre, una al salvador de toda la humanidad y otra, al último de los profetas y a su gran anunciador, Juan el Bautista.
Una joven y virgen y otra mayor y estéril pero para Dios nada hay imposible. Todo lo hace la gracia y la disponibilidad, la confianza y apertura al don que se recibe y la respuesta a la misión encomendada por el Señor.
Creo que ese puede ser uno de los mensajes que nos puede transmitir este domingo la Palabra. Todo lo hace la fe y la confianza porque cuando es fuerte se nos da de lleno la gracia que permite hacer grandes cosas. Pero nos falta la fe y la confianza, nos falta la disponibilidad plena de María. No nos abrimos a la acción del Espíritu y por eso no damos los pasos que tendríamos que dar y nos puede la debilidad y la tibieza.
También nosotros estamos llamados como María a acompañar, a visitar y compartir nuestra alegría y esperanza. A estar disponibles a las necesidades de los que nos rodean.
Se acerca la Natividad y es un buen momento para ver cómo ha sido nuestro Adviento, nuestra espera, nuestra preparación. Para ver si nuestra casa está preparada para recibirle y para nacer en nosotros. Si podemos visitar para anunciar que el señor ya ha llegado y viene para quedarse en cada uno de nuestros corazones.
FELIZ NAVIDAD y un abrazo, Paco