Buenas,
este domingo en mitad de la Cuaresma, la liturgia nos invita a convertirnos para dar fruto. Convertirse a Cristo, configurarnos en El es la gran tarea para este tiempo especial. Debe ser tarea siempre pero ahora se nos recuerda de forma insistente para poder vivir en nuestra vida esa Pascua soñada a la que caminamos. Nunca pensemos que porque creemos y hacemos oracion o asistimos a la Eucaristía o tratamos de hacer algunas cosas bien, estamos ya convertidos. Hasta que no vivamos a fondo la vida de Cristo, su estilo de vida, seamos plenamente fieles a su mensaje y amemos como El, necesitamos la conversión.
Solamente podemos dar verdaderos frutos desde ahí. Por eso tenemos que valorar la infinita paciencia que el Señor tiene con cada uno de nosotros a años luz que la que nosotros tenemos frente a los demás. En la cultura actual del inmediatismo donde todo tiene que ser ya y donde no sabemos esperar, el Señor nos da miles de oportunidades para seguir creciendo y mejorando por su infinito amor a cada uno.
Pidamos al Señor esa paciencia con nosotros mismos y los demás y esa gracia que nos ayude a convertirnos de verdad para poder dar fruto.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

