Buenas,
hoy es un día de silencio y adoración de la santa cruz. En ella ha estado clavada la salvación del mundo. Te adoramos Cristo y te bendecimos que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mí pecador. Hoy es un día para meditar sobre ella y su hondo significado y descubrir en ella el infinito amor de Jesús por nosotros que ayer nos lavó los pies y hoy se entrega dando su vida para que sea posible esa redención, esa salvación que nos libera de la muerte y nos lleva a la vida plena.
En el relato del evangelio de San Juan me llaman la atención varias cosas: en primer lugar la aceptación de Jesús y su plena confianza a la voluntad del Padre. Qué paso más difícil tuvo que dar Jesús y qué valentía para afrontar el sufrimiento que le esperaba con amor y perdón, que su corazón solamente albergara amor y perdón para los que le hacían sufrir. En segundo lugar, la traición de Judas. Me indica que el corazón humano puede inclinarse al mal a pesar de haber visto el bien y haberlo recibido de su maestro, me indica que a veces nuestros egoísmos e intereses particulares pueden hacernos desviar del camino y no querer entender cuál es el camino correcto.
En tercer lugar, me llaman la atención las tres negaciones de Pedro. Que Pedro en quien Jesús va a confiar ser la piedra de la Iglesia le haya negado tres veces por miedo a los judíos, por temor a vivir el sufrimiento de Jesús, es indicativo de nuestra propia debilidad, de nuestros propios miedos y nuestra cobardía. La diferencia está en el sincero arrepentimiento posterior, qué sentiría Pedro al cantar el gallo…cómo se destrozaría su corazón, él que sabía quien era Jesús: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo», que vivió su transfiguración y sus milagros, su entrega y su amor. Pero también a nosotros se nos nubla a veces la vista y el oído, nos obcecamos y nos perdemos…
En cuarto lugar, me llama la atención cómo Pilatos se lava las manos. Cuántas faltas de omisión, cuánto echar la culpa a los otros de lo que nosotros no hicimos habiéndolo podido hacer..cuántas veces las naciones se lavan las manos para no intervenir y parar guerras y holocaustos, hambre y sufrimientos….En quinto lugar, Pilatos delante de Jesús pregunta qué es la verdad cuando Jesús habla de ella. Me hace pensar en todo lo que hoy relativizamos las cosas, en todas las verdades que nos inventamos dándolo todo o casi todo por válido o solamente dando por válido, por verdadero lo nuestro. Pilatos tenía la Verdad delante de él, pero ni él ni nadie quiso verla en ese momento a pesar de su testimonio y su Palabra. Somos de dura cervix.
En sexto lugar Jesús al cargar con la cruz, carga con nuestros pecados, nuestras debilidades, también con los sufrimientos de toda la humanidad. Cuántas veces se cruxifican hoy a tantos inocentes y se les obliga a llevar cruces innecesarias y que tanto daño hacen…Por último quiero destacar a María y las mujeres que junto al discípulo amado lo acompañaron en la cruz. Allí Jesús proclama la maternidad de María para todos nosotros, «Madre ahí tienes a tu hijo, hijo ahí tienes a tu madre» dirigiéndose a María y a Juan. María también pasó su vía crucis, también sufrió por su hijo y a la vez por todos. Ella la llena de gracia también ha tenido que cargar desde el dolor del sufrimiento de su hijo con todas nuestras faltas para que también a través de ella se hiciera posible la salvación.
Te adoramos Señor y te bendecimos, gracias por todo lo que hiciste por mí y cada uno de nosotros, gracias por salvarnos y redimirnos, gracias por tu inmenso amor.
Feliz viernes santo, Paco
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