Buenas,
el tiempo pascual es un tiempo de alegría y esperanza, un tiempo donde Jesús resucitado se hace presente no sólo físicamente, sino también con la ayuda del Espíritu Santo que posibilita su presencia en nosotros y nos capacita para vivir la fe en palabras y obras y ser testigos de la Verdad.
La solemnidad de la Ascensión responde a ese momento clave en que definitivamente nos deja en la Tierra y se eleva al cielo para permanecer junto al Padre y desde ahí velar por todos nosotros, enviándonos ese Espíritu que nos va a llenar de fortaleza, sabiduría y Verdad. El tiempo pascual ilumina por tanto, una nueva era, la nuestra, la de la Iglesia que peregrina con la acción del Espíritu Santo. El Señor nos pasa el testigo, ahora nos toca a nosotros llevar la Buena Nueva a todos de que una nueva realidad es posible si nosotros colaboramos en palabras y obras para que sea posible. Si realmente somos testigos de esa Verdad.
No nos podemos quedar los cristianos mirando al cielo. Ha llegado la hora, nuestra hora, la de la Iglesia.
El Señor no nos deja solos, puede vivir en cada uno permanentemente . Abrámonos a su Espíritu y su Palabra. Que así sea.
Feliz fiesta de la Ascensión.
Un abrazo, Paco

