LA JUVENTUD ES LO MEJOR QUE TIENE CRISTO

LA JUVENTUD ES LO MEJOR QUE TIENE CRISTO

Presentamos el testimonio de Rafa Navarro, catequista del Movimiento Escolapias Cordare.

Ya lo dice la canción porque el Papa y los Obispos lo han dicho. Y no es para menos y más después de lo visto y vivido en la 24 peregrinación de jóvenes a Guadalupe organizada por la Delegación de juventud. Desde el primer momento, en la misa celebrada por el Señor Obispo D. Demetrio, él mismo indicó en la homilia que la “juventud no es el futuro sino el presente de esta nueva Iglesia”. Además, recalcó la necesidad de formar una juventud activa, emprendedora y solidaria, sin perder los valores cristianos que siempre deben estar.
Una vez finalizada la Eucaristía, se emprendió el camino al Puerto de San Vicente, donde comenzó la primera etapa de la peregrinación. Durante el camino se alternaron las presentaciones con otros grupos de jóvenes con las canciones e himnos que han marcado esta maravillosa experiencia y que se recordarán. Ya en la marcha se intercambiaron las primeras sensaciones vividas y tuvimos la posibilidad de confesarnos mientras caminábamos, gracias al ofrecimiento de los sacerdotes que nos regalaron grandes momentos de intimidad y paz con el Señor. Por último, la Naturaleza y el rezo del santo Rosario nos regaló un momento increíble rezando en la oscuridad con un manto de estrellas. Para terminar el día, el gran testimonio de la Hermana Guadalupe nos cautivó al contarnos sus trágicas vivencias de los cristianos que residen en Alepo ( Siria).
Al día siguiente, se desarrollaron grandes acontecimientos que culminaron con la entrada a Guadalupe. Una inmensa marea de jóvenes, seminaristas, sacerdotes y voluntarios cantando y bailando con un único objetivo: el encuentro con la Virgen de Guadalupe, que veló por todos nosotros e intercedió para que todo llegara a buen término, y así fue.
Agradecer a la organización de las Delegación de juventud por estar a la altura de las circunstancias y cuidar cada detalle, a nuestros jóvenes de Cordare (Santa Victoria y Calasancio) por su entrega y respeto a la peregrinación, además de cumplir todas las indicaciones a la perfección, a los seminaristas y sacerdotes por darnos su visión del guiarnos en la Fe y al Señor y a la Virgen de Guadalupe por acompañarnos en cada momento en la peregrinación que ya es historia, pero que siempre será recordada por todos. Ahora a seguir construyendo el Sínodo y pensar en la siguiente.