Buenas,
nos acercamos a la Navidad y hoy se nos proclama ya la Buena Nueva que se nos avecina. Dios se va a hacer carne en nuestra vida y habitará para siempre con nosotros. Desde la realidad humilde de una mujer sencilla que lo acoge con plena confianza y fidelidad y se hace Madre para el mismo Dios y para todos y se hace Esperanza para la humanidad. Desde la realidad de su esposo físico San José que sin entender nada, acepta el embarazo de María y aunque al principio le cueste, acepta la llegada de ese Hijo salvador de todos los hombres y entonces entiende cuál es su misión. Custodiar, salvaguardar, hacer posible en su renuncia la aceptación de todo un Dios nacido del cuerpo de su futura mujer María.
Cuántas enseñanzas nos trasmite también José en su aceptación y confianza en Dios sin entender lo que le viene. También nosotros muchas veces no entendemos la misión que el Señor nos pone con los acontecimientos que se van sucediendo en nuestra vida.Solamente nos pide esa confianza, ese perder el temor, ese saber que la llamada del Señor a través de esos acontecimientos siempre tiene un sentido, un porqué y un para qué.
Dejemos que el Señor se haga carne en nosotros, acojamos en el pesebre de nuestro corazón al Dios que quiere nacer en ti y en mi.
Feliz Adviento y un abrazo, Paco

