Una fiesta de Madre Paula especial

Una fiesta de Madre Paula especial

Vivir la fiesta de Madre Paula aunque sea con mascarilla siempre deja un recuerdo especial y un buen sabor de boca, al chocolate, a la fiesta familiar, al cariño compartido, al sentirnos que a pesar de todas las dificultades, ella sigue viva en nuestro corazón y somos comunidad.

Ella nos lo recuerda cada año, aprender la piedad y las letras al modo de Calasanz. Aunar la excelencia educativa y el aprendizaje con el amor a Dios y a los hermanos, con la oración continua, en definitiva abrir nuestro corazón a Jesús y a María para quererlos como ella supo hacerlo. Para aprender la humildad y la sencillez de su alma y la dulzura de su sonrisa.

Para entender que la educación como ella la concibió salva también a la familia y a la sociedad, la libera de esclavitudes y deja para siempre libre el alma de la mujer.