El domingo del rechazo vecinal 4 TO ciclo C

El domingo del rechazo vecinal 4 TO ciclo C

 

Buenas,
este domingo el Evangelio nos trae la incomprensión y el rechazo hacia Jesus por parte de sus vecinos más cercanos. Cuantas veces los prejuicios, el miedo a afrontar la verdad de lo que somos, las autojustificaciones, la comodidad frente al reto de nuevos compromisos, nuestro propio egoísmo y falsa seguridad, nos lleva a negar la mayor, a no escuchar ni cuestionarnos nuestras posturas muchas veces estrechas y ciegas. La famosa expresión de que «nadie es profeta en su tierra» tiene su origen en esta triste experiencia que vivió Jesus antes de su pasión cuando sus propios vecinos querían ya acabar con El.
Y esta situación nos hace pensar en todos los cristianos perseguidos o los que no lo son pero que actúan con criterios de mejora y de defensa de los derechos de los que sufren. Cuantas personas perseguidas por hacer el bien, cuantas a las que se les persigue injustamente porque molestan a los que no piensan como ellos o ponen en peligro sus privilegios.
Y este Evangelio nos interpela para ser valientes y profetas aunque tengamos falta de apoyo, soledad o incomprensión. No le fallemos a Jesus, no seamos cobardes frente a la Palabra, no seamos tibios en las posturas y actitudes. Vivamos lo que creemos proclamando la Verdad y dando testimonio de vida.
Nuestro mundo necesita apostar por el Amor, por la Justicia, por La Paz y proclamar a los cuatro vientos que Jesus es Camino, Verdad y Vida sin miedos ni ambages.
Feliz semana y un abrazo, Paco

Lectura del santo evangelio segun san Lucas (4,21-30):

En aquel tiempo, Jesús comenzó a decir en la sinagoga:
«Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír».
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca.
Y decían:
«¿No es este el hijo de José?».
Pero Jesús les dijo:
«Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».
Y añadió:
«En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio».
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.

Palabra del Señor