El domingo del Bautismo del Señor ciclo B

El domingo del Bautismo del Señor ciclo B

“Tu eres mi Hijo amado, en ti me complazco”
Buenas,
este domingo la liturgia nos trae el acontecimiento del Bautismo del Señor. Es difícil entender en un principio que Jesús quiera ser bautizado y llama la atención que haya elegido ponerse en la fila de los humildes para ser bautizado. Bautizarse es incorporarse a la vida de la Iglesia y sería bueno que después de tanto tiempo me pregunte si me siento miembro activo de la misma. No es un simple ritual sino la necesidad de recibir ese Espíritu del Señor, ese sello que necesito para sentirme hijo y hermano, miembro de una gran familia. También en el Bautismo se produce la segunda gran manifestación tras la Epifanía. Este es mi Hijo amado en quien me complazco, escúchenlo. Bautizar con agua es purificarse y renovarse, es salir limpio y con un nuevo nacimiento, renovarse en el Espíritu. Nacer a una vida nueva. Supone el compromiso y la misión de aceptar su voluntad y tomarle como modelo y ejemplo a seguir. Por eso en la primera Comunión y en la Confirmación se renuevan las promesas bautismales. Ya no son mis padres, sino yo quien voluntariamente decide seguir a Jesús y ser su discípulo.
Miremos este domingo como una oportunidad en este nuevo año de renovar este compromiso y nace a una vida nueva. Año nuevo, vida nueva.
Feliz semana y un abrazo, Paco 
Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,7-11):

En aquel tiempo, proclamaba Juan: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma.
Se oyó una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»
Palabra del Señor