El domingo de la Esperanza y la Liberación 1º Adviento ciclo C

El domingo de la Esperanza y la Liberación 1º Adviento ciclo C

“Estad despiertos en todo tiempo”

Buenas,
comienza el Adviento y con él un tiempo de esperanza, de vigilancia , de alegría, de preparación para la Navidad, de Pascua por la promesa que se cumplirá. Es una esperanza real porque ya se ha cumplido en un Reino que ya ha llegado pero que espera la venida definitiva donde todo será uno en todos y donde se colmarán todas las expectativas y deseos de plenitud y felicidad.
Mirando el mundo y la realidad que los seres humanos hemos creado muchas veces con las guerras, el odio, la violencia, la división, las violaciones continuadas de derechos humanos, la pobreza y el hambre, la marginación y la exclusión, pudiera parecer que esa esperanza es una quimera, que no hay nada que hacer, que no tenemos remedio y entonces adoptar esas posturas de pasotismo, decepción, intransigencia, desconfianza y desesperanza.
Pero este tiempo de adviento nos pide una mirada de esperanza y confianza observando el misterio de un Dios hecho niño que nace en la pobreza, y que nos trae un mensaje de amor que transforma los corazones y que culmina en la entrega de su vida en la cruz. Un mensaje no comprendido por muchos o denostado por otros, por tocar sus privilegios, seguridades, poderes y riquezas. El mensaje del niño que nacerá, ya supuso la llegada del Reino, ese vástago del tronco de David, esa justicia esperada, esa promesa de liberación. Pero la liturgia de este primer domingo de Adviento apunta a la venida definitiva y es por ello que no podemos estar embotados con preocupaciones menores o afanados en cuestiones que nos angustian y ciegan.
El Señor nos anuncia La Paz y el amor, la justicia y el derecho para todas las naciones y para todos. Tengamos esperanza y preparemos el camino para iniciar ya desde donde estamos cada uno, ese Reino esperado aunque sea en pequeñas porciones:
Feliz tiempo de Adviento y feliz semana.
Un abrazo, Paco

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (21,25-28.34-36):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas.
Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria.
Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación.
Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.
Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

Palabra del Señor