“Tu eres mi Hijo, el amado”
Buenas,
celebramos este domingo la fiesta del Bautismo del Señor e iniciamos el tiempo ordinario. Llama la atención en el Evangelio el encuentro de Juan el Bautista y de Jesús. Juan es el último de los profetas y el que tiene el privilegio de anunciar y señalar al Mesias en su presencia física. Comienza la vida pública de Jesús y su segunda Epifanía. Si en la Primera Epifanía era la estrella la que indicaba el lugar y al niño como Centro, ahora será la voz del Padre la que indicara quién es su hijo amado en quien se complace y nos invitara a escucharle. Fijémonos en la humildad de todo un Dios manifestado ante el mundo. Los magos representantes del saber y de la ciencia de entonces ante un niño humilde, Dios hecho hombre y manifestado como tal desde la pobreza de una cueva y Jesus que se bautiza como uno más en el Jordán para señalarnos el camino a seguir. Si Juan bautizaba con agua, Jesus inicia un bautizo donde recibiremos el Espíritu Santo. En el Jordán el Señor inicia su vida pública y su misión. Nos invita a escucharle para seguirle y nacer a una nueva vida.
Un domingo para renovar nuestras promesas bautismales y nacer de nuevo. Para renovar nuestra fidelidad y compromiso. Que sepamos Señor que Tú nunca nos abandonas, que nos das tu Espíritu de fortaleza tal como tú lo recibiste del Padre, que nos acompañas siempre.
Feliz semana y un abrazo, Paco
celebramos este domingo la fiesta del Bautismo del Señor e iniciamos el tiempo ordinario. Llama la atención en el Evangelio el encuentro de Juan el Bautista y de Jesús. Juan es el último de los profetas y el que tiene el privilegio de anunciar y señalar al Mesias en su presencia física. Comienza la vida pública de Jesús y su segunda Epifanía. Si en la Primera Epifanía era la estrella la que indicaba el lugar y al niño como Centro, ahora será la voz del Padre la que indicara quién es su hijo amado en quien se complace y nos invitara a escucharle. Fijémonos en la humildad de todo un Dios manifestado ante el mundo. Los magos representantes del saber y de la ciencia de entonces ante un niño humilde, Dios hecho hombre y manifestado como tal desde la pobreza de una cueva y Jesus que se bautiza como uno más en el Jordán para señalarnos el camino a seguir. Si Juan bautizaba con agua, Jesus inicia un bautizo donde recibiremos el Espíritu Santo. En el Jordán el Señor inicia su vida pública y su misión. Nos invita a escucharle para seguirle y nacer a una nueva vida.
Un domingo para renovar nuestras promesas bautismales y nacer de nuevo. Para renovar nuestra fidelidad y compromiso. Que sepamos Señor que Tú nunca nos abandonas, que nos das tu Espíritu de fortaleza tal como tú lo recibiste del Padre, que nos acompañas siempre.
Feliz semana y un abrazo, Paco
Lectura del santo evangelio según san Lucas (3,15-16.21-22):
EN aquel tiempo, el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego».
Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo:
«Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco».
Palabra del Señor

