Buenas,
este domingo el Evangelio nos habla de envío en comunidad (los enviaba de dos en dos), de la necesidad y urgencia de la misión (la mies es mucha y los operarios pocos), de las dificultades del camino en la misión (el rechazo a la propuesta de fe, como ovejas en medio de lobos..), de la importancia de transmitir La Paz, una paz que en lenguaje bíblico va mucho más allá y que implica mansedumbre, humildad, respeto, aceptación, misericordia. Nos habla también de austeridad, de ir ligeros de equipaje sin dependencias materiales, sin buscar seguridades, sino la confianza plena en el Señor.
Si, porque el Señor da poder a los que van en su nombre. Nuestra fuerza o lo que podamos hacer bien nos viene de lo alto. Lo que consigamos no debe ser para satisfacción nuestra o para que nos reconozcan, sino para dar gloria a Dios de que las personas se vuelvan a Él a través nuestra. Esa es la verdadera alegría. Y sin embargo, cuántas veces nos ofuscamos en la misión como si las cosas dependieran de nosotros. No perdamos La Paz ni el ánimo. Vayamos con humildad sabiendo que todo depende de Dios pero que tenemos que saber ser instrumentos suyos. Que el ego nunca se anteponga al verdadero yo, el de los dones, el de lo mejor de nosotros mismos, el de nuestra entrega sin esperar nada.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

