Buenas,
La liturgia nos presenta este domingo un mensaje de esperanza. Frente al dolor y la adversidad, la dificultad e incluso la persecución, el Señor nunca nos abandona. El nos llenará con su fuerza, pondrá palabras en nuestra boca, nos enseñara un camino de esperanza donde todo se cumplirá, donde naceremos a una vida nueva.
Pero hace falta esa constancia y esa lealtad , ese saber que hay que actuar como si todo dependiera de nosotros sabiendo que todo depende de Dios. Si somos fieles a su Palabra y su amistad y no nos abandonamos a su presencia en nuestra vida, si somos fieles confiando siempre, el Señor pondrá en nosotros la fuerza, el don, la palabra adecuada y nos irá dando la sabiduría y la luz que necesitamos.
Hace falta no desanimarse y no venirse abajo ante la adversidad porque el Señor siempre compensa, siempre ayuda y da fuerza.
A nosotros nos toca ser testigos, hacer realidad esa esperanza con nuestros gestos y actitudes, nuestras manos tendidas y nuestras miradas como las de Jesús.
La perseverancia será entonces en cada uno signo de salvación.
Feliz semana y un abrazo, Paco

