Tu decidiste llamar a la puerta de mi corazón aquel día en 3º de la eso, y hoy decido abrirlo para ti. (Carta de Confirmación de Marta Criado)

Tu decidiste llamar a la puerta de mi corazón aquel día en 3º de la eso, y hoy decido abrirlo para ti. (Carta de Confirmación de Marta Criado)

Llega por fin ese día, ese día que llevábamos esperando tanto tiempo. El día de nuestra confirmación, donde acaba una etapa que comenzamos en 3º de la eso y que terminamos con la Confirmación . Esto no quiere decir que sea el final, sino que es el inicio de una nueva etapa que, como decía Leonardo Boff, nos lleva a la madurez cristiana. Muchas personas entienden que el sacramento de la confirmación es el final del camino de la fe, pero lo que no saben es que este recorrido aun no se ha terminado, porque siempre estaremos acompañados y guiados gracias a nuestra fe, que hoy se hace más fuerte.

Mi camino hasta esta nueva etapa comenzó aquel día que decidí apuntarme a grupos, en aquel momento pensaba que simplemente me serviría para reforzar mi fe, pero nunca me habría imaginado que no serviría solamente para eso. Venir todos los viernes no ha sido solamente para ver a mis amigos más rato o escuchar charlas sobre Dios, sino que también ha sido para conocer a personas nuevas y maravillosas, como han sido nuestros catequistas, que en ningún momento nos han dejado solos en este camino. Han hecho que todo sea más llevadero, que cuando nos encontrábamos de bajón, nos han hecho ver la realidad de que ni todo es tan malo ni mucho menos todo es tan bueno. Han sido siempre dos más del grupo, desde el primer momento han formado parte de lo que nosotros hemos vivido cada viernes y sobre todo, cada retiro.

Este camino no ha sido fácil, en muchos momentos he llegado a dudar de mi fe, hasta tal punto de llegar a replantearme si de verdad era lo que quería hacer. Llegaba el viernes y no me apetecía ir a grupos porque simplemente no me veía motivada por diversas causas que han ido sucediendo a lo largo de estos años. Pero todo cambió, llegué un día triste y sin ganas de estar allí, pero algo, o mejor dicho, alguien, me ayudó. Ese eres tú, Álvaro, que orgullosa puedo decir que gracias a ti, hoy estoy aquí y estoy dispuesta a decir SI al camino que Dios nos tiene preparado.

Para mí, la confirmación va a ser el punto de partida de un largo camino que nos espera todavía, ahora nos tocará hacerlo solos, ya no estaremos guiados por nadie. Puede llegar a parecer complicado, incluso a darnos miedo, pero estoy segura que todos y cada uno de los que hoy nos encontramos aquí, podemos lograrlo, porque hemos aprendido mucho durante estos años.

Podemos estar felices porque comienza una nueva vida para nosotros, que podrá ser más o menos fácil, pero, no estamos solos, sino que él está siempre con nosotros. Hoy estamos más cerca de ti. Tu decidiste llamar a la puerta de mi corazón aquel día en 3º de la eso, y hoy decido abrirlo para ti.

Marta Criado Rivas