Vía Crucis JMJ: “Vale la pena correr el riesgo de Amar”

Vía Crucis JMJ: “Vale la pena correr el riesgo de Amar”

Nuestras catequistas del Movimiento escolapias Cordare en el VIA CRUCIS JMJ:

“Ha sido precioso..nos hemos sentido identificadas en las heridas de los jóvenes. Las heridas de Jesús nos han curado y sanado por dentro”

Esta tarde en Lisboa han resonado los problemas que resuenan en los corazones de los jóvenes y que toda la sociedad no debería jamás olvidar: los problemas de salud mental, la violencia, las guerras, las crisis humanitarias, las exclusiones, el mundo individualista, el agotamiento.
Después comenzó un Vía Crucis interpretado y bailado por los jóvenes, que en cada estación pasaban la cruz de un piso a otro del escenario del altar acompañándola con diferentes coreografías incluso colgados con arneses, y que el papa siguió con atención.
En las meditaciones de las 14 estaciones del Vía Crucis se fueron relatando los grandes problemas de la juventud de hoy desde la falta de un futuro, a los problemas de ansiedad o la dependencia de los «me gusta» en las redes sociales.
Muchos jóvenes sienten esto hoy, Señor, que nos quitan el futuro. Se nos dice que la vida está llena de oportunidades, pero es difícil ver dónde están esas oportunidades cuando el dinero no alcanza, cuando no se consigue trabajo y cuando tener acceso a la educación es en la práctica, muchas veces imposible», se escuchó durante el Vía Crucis.
Asimismo, el sentirse «egocéntricos, cada uno centrado en su móvil, en su negocio, en su isla, esperando una felicidad que no llega. Porque la verdadera felicidad está en dejarse atraer por el rostro del otro». «Hoy, Señor, muchos jóvenes tenemos la cabeza complicada. Sufrimos ansiedades y depresiones, problemas de alimentación, agotamiento. A veces nos cuestionamos quiénes somos y si merece la pena vivir. A veces nos sentimos muy deprimidos, con los pies en la tierra. Peor que tener un problema es ser un problema», se escuchó también.
Pero también el miedo de «cómo será nuestro futuro en este planeta». «Asistimos al consumo incontrolado de los recursos de la Tierra, a la extinción de especies, a la devastación de los bosques. Nos asusta el cambio climático y nos sentimos muy inseguros ante el futuro», fue otra de las preocupaciones.
«Pero vivimos en una tierra de espejos donde lo que cuenta es la apariencia, la imagen. Selfis y más selfis. La tiranía del cuerpo correcto y la sonrisa perfecta. Fotos de ti mismo en las redes sociales en poses cuidadosamente estudiadas. Posts artificiales a la espera de los likes de los demás», se escuchó.