El domingo de Jesucristo Rey del Universo 34º TO ciclo A

El domingo de Jesucristo Rey del Universo 34º TO ciclo A

“Venid, heredad el Reino preparado para vosotros”

Buenas,
llegamos al final del año litúrgico y se nos propone un Rey distinto a los de este mundo. Un rey humilde que ha servido a todos, se ha entregado a todos y ha amado hasta el extremo. Un rey cuya corona es de espinas, cuyo trono es la cruz. Un rey cuyo legado es el amor a otros, la sencillez y humildad del pobre, para que nosotros vivamos sirviendo, dando, amando especialmente a los que más lo necesitan. La parábola del juicio final que se nos proclama en este domingo es el encargo que se nos pide. Que al atardecer de nuestra vida se nos examinará del amor. La clave estará en nuestras obras, en lo que hayamos hecho.
Cada persona es hermano o hermana, no es un desconocido de quien no me fío y ante quien mis prejuicios impiden mi acercamiento. El amor no es una exigencia que me viene de fuera. No es una obligación que me impone Dios. Es la exigencia primera y más profunda de mi ser donde habita Dios, de la fuente de donde todo brota, de esa agua que colmará nuestra sed y nos llevará a plenitud. El amor fluye de ahí y Dios mismo me lo pone en el fondo de mi ser.
Feliz semana y un abrazo, Paco

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 31-46

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».

Palabra del Señor