El domingo de la Palabra 3º T. Ordinario ciclo C

El domingo de la Palabra 3º T. Ordinario ciclo C

Buenas,
este domingo el Evangelio anuncia esa proclamación realizada por el propio Jesús del cumplimiento de la promesa hecha por el profeta Isaías. Jesús ha venido para liberarnos, para redimirnos, para traer la Buena Noticia a los pobres y a todo el género humano, para establecer un tiempo de gracia para todos.
Basta creer porque se inicia un tiempo de fe, de confianza en esa realidad salvadora que es la persona de Jesús. El ha hecho posible una nueva dimensión en los seres humanos cuando nos dejamos llevar y guiar por el Espíritu. El ha permitido nuestra unción por ese mismo Espíritu que vivifica y santifica, que nos llena de vida de esperanza y que nos capacita para un amor verdadero.
Hoy es un día para pedirle al Señor que nunca nos falte ese Espíritu porque sin él somos criaturas apocadas, anodadadas, sin rumbo fijo ni norte.
Dejémonos inundar por ese Espíritu, dejémonos llevar y guiar. Pidamos siempre al Señor su fuerza sanadora y su gracia abundante. Nuestro corazón lo necesita y nuestro mundo también.

Que nuestras manos no estén nunca vacías y que nuestra vida deje la huella del testimonio entre los hermanos.
Este domingo, el Papa Francisco ha querido celebrar un domingo dedicado a la Palabra.
Que sepamos Señor inundarnos con tu Palabra para que nuestra vida quede transformada y nuestro corazón saciado con tu luz, tu alimento y tu sabiduría.
Feliz semana y un abrazo,
Paco
Lectura del santo Evangelio según San Lucas ( 1, 1-4; 4, 14-21)
Ilustre Teófilo:
Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmiteron los que fueron desde el principio testigos oculares y servidores de la palabra, también yo he resuelto escribírtelos por su orden, después de investigarlo todo diligentemente desde el principio, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido.
Me ha enviado a evangelizar a los pobres,
a proclamar a los cautivos la libertad,
y a los ciegos, la vista;
a poner en libertad a los oprimidos;
a proclamar el año de gracia del Señor».
Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él.
Y él comenzó a decirles:
«Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír». 

Palabra de Dios