Dar a Dios lo que es de Dios”
Buenas,
en este domingo mundial de las misiones, la Iglesia universal celebra la Jornada Pontificia de la Propagación de la Fe, el popular DOMUND. Vamos a orar hoy muy especialmente por esos miles y miles de hombres y mujeres, hermanos y hermanas de nuestra fe, que trabajan en tierras lejanas para llevar alegría, paz, amor y ayuda a muchas personas que, a veces, no tienen nada y lo esperan todo. Seamos generosos con nuestros hermanos más necesitados.
Enlazando con el Evangelio que se proclamará este domingo, también nosotros debemos dar a «Dios lo que es de Dios» y para ello hay que ser valientes porque la misión -como dice el lema del Domund- la misión tiene, desde su origen, la dinámica del envío y la unión con Cristo. El Padre envía al Hijo y al Espíritu Santo; Jesús envía a sus discípulos a anunciar el Evangelio a todas las gentes. Toda la historia de la Iglesia se ha tejido con envíos de misioneros que, desde sus comunidades de origen, han salido a anunciar a Cristo con obras y palabras, formando nuevas comunidades. El lema del Domund de este año «Uno en Cristo, unidos en la misión» nos dice claramente que ser cristianos es vivir una vida de unión con Cristo a través de la escucha de su palabra, de la oración y de los sacramentos. Cuanto más unidos estemos a Jesús, más unidos estaremos entre nosotros, y podremos cumplir la misión por Él encomendada: “Que todos sean uno… para que el mundo crea” (Jn 17,21).
En el Evangelio de este domingo, los fariseos y los herodianos se sienten amenazados en sus privilegios por el mensaje de Jesús y de forma hipócrita y con buenas palabras quieren tenderle una trampa para justificarse ellos y desacreditar a Jesús. Pero en nuestra vida de creyentes no puede haber dos lógicas. Cómo nos situamos ante el Señor, ¿desde el seguimiento o la exigencia, desde la confianza o la petición de pruebas? ¿Qué verdad estamos dispuestos a escuchar? Jesús nos pone frente a una elección. La elección sobre cómo vivir la vida, como vivir la fe: ¿Cómo quieres vivir, en los valores de lo que el César representa (poder, dominio, riqueza, etc.) o en la dinámica del Dios de Jesús, en la vida que se hace servicio?
Comentando este texto del evangelio, el papa Francisco dice: «El cristiano está llamado a comprometerse en las realidades terrenales, pero iluminándolas con la luz que viene de Dios. El confiarse de forma prioritaria a Dios y la esperanza en Él no comportan una huida de la realidad, sino restituir laboriosamente a Dios aquello que le pertenece. Por eso el creyente mira la realidad futura, al de Dios, para vivir la vida terrenal con plenitud y responder con coraje a sus desafíos» (Ángelus 22 octubre 2017) Padre, enséñame a darte lo que es tuyo.
Feliz semana y un abrazo, Paco
Lectura del santo evangelio según san Mateo 22, 15-21
En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.
Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas:
¿es lícito pagar impuesto al César o no?».
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:
«Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto».
Le presentaron un denario.
Él les preguntó:
«De quién son esta imagen y esta inscripción?».
Le respondieron:
«Del César».
Entonces les replicó:
«Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».
Palabra del Señor

