El domingo del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus) A

El domingo del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus) A

Buenas,
hoy la liturgia nos trae el núcleo esencial de lo que celebramos cada domingo. Hoy profundizamos en el sentido de la Eucaristía, en su identidad profunda.
La Eucaristía es alimento, pan de vida para cada uno de nosotros. Pan partido de la entrega de Jesus, que dando su Vida por nosotros, nos propone un modelo y un estilo de vida. Por ello es el Sacramento central de la vida cristiana. Es un banquete donde damos gracias y celebramos la verdadera Vida, escuchando su Palabra, pidiendo perdón, alabando, ofreciendo, pidiendo por nuestras necesidades y las de los demás y del mundo, compartiendo y comulgando. Entrando en comunión con El para llenarnos de sus dones y saciar nuestra sed de plenitud.
De nuestra actitud al vivirla cada domingo dependerá su acción y efecto en nosotros, la transformación que cada domingo pueda hacernos para parecernos más a El y vivir por y para los hermano. Ahí está la clave. No se puede separar Eucaristía de entrega total a los hermanos. Los otros son también cuerpo y sangre de Cristo y en el sufrimiento de Cristo dándonos su vida está también el de todos los que hoy sufren y pasan necesidad en el mundo.
Ojalá todos entendiéramos bien este Sacramento y lo viviéramos de igual manera. No puede entenderse la vida cristiana sin el ni tampoco asistir sin comulgar. No se puede ir de invitado a un banquete y no comer.
Feliz fiesta del Corpus.
Un abrazo, Paco