Buenas,
la liturgia de este domingo nos trae una enseñanza muy clara: solamente dando, compartiendo, entregándonos a los otros se construye la Eucaristía y se hace verdadera comunidad. “Dadles vosotros de comer” es el mandato de Jesús a sus discípulos ante el gentío que le busca, ante las necesidades de aquella gente, ante la desorientación que podían mostrar.
Jesús que quería apartarse para descansar es requerido para atenderlos y siente en su corazón las carencias y necesidades de los que le querían escuchar. Jesús hace el milagro y multiplica esos panes y esos peces para que coman todos. Es el símbolo de la Eucaristía que es el Sacramento del pan partido, de la vida entregada, de la comunidad que comparte. Decir Eucaristía es decir banquete para todos, vida en abundancia para todos. Y esa vida es por un lado espiritual porque Jesús sacia nuestra sed de felicidad, llena nuestro vacío interior y por otro lado, esa vida en abundancia pasa por la solidaridad, la entrega y ayuda mutua. Ese “dadles vosotros de comer “ pasa por atender sus necesidades físicas también, las situaciones injustas, las situaciones de pobreza y necesidad.
Hay una llamada este domingo a no vivir de forma individualista, a no acumular bienes para nosotros, a no encerrarnos en nuestra zona de confort, sino a dejarnos llamar, sensibilizar por las necesidades de los otros.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

